Alerta a estancos sobre venta ilegal de papel de fumar

La falsificación y sus perjuicios se contagian cada día a más productos. Si hasta ahora el mayor perjuicio para los estancos venía de la falsificación y venta ilegal de tabaco, cada día más productos derivados del tabaco o complementos para su consumo están siendo falsificados. El último en llamar la atención, por el volumen de falsificaciones y las pérdidas que causa a las marcas legales, tanto por la merma que les supone en ventas, como en reputación, es el papel de fumar.

El pasado mes de abril, una de las referencias más importantes, OCB, de la mano de Logistadis, volvía a alertar a consumidores y estancos sobre la necesidad de vigilar los canales de distribución del papel de fumar y asegurarse de adquirir el producto oficial, en lugar de imitaciones, como ya hiciera en otras ocasiones. A través de una comunicación a distribuidores mayoristas y estancos, OCB recordaba que “los consumidores deben poder adquirir su producto con todas las garantías que la marca y la seriedad de los puntos de venta oficiales le permitan”.

Actuaciones legales inminentes

Asimismo, ponía sobre aviso a quienes estén tentados en distribuir o vender papel de fumar falsificado, alertando de que “la reventa o posesión de productos OCB falsificados es una infracción severamente castigada por la ley”. En ese sentido, el sector espera, que en breve, se emprendan actuaciones legales masivas contra aquellos estancos que pudieran incurrir en venta de papel de fumar falsificado.

Finalmente, y en un tono cordial, la marca hacía, en su comunicado, un llamamiento a distribuidores y estancos a  “asegurar la actividad económica de sus puntos de venta contra estos canales de distribución de productos falsificados que ni siquiera pagan impuestos”. Aunque no se cita en este aviso, se sobreentiende que existen múltiples motivos para luchar contra las imitaciones: transgresión de la ley, falta absoluta de control sanitario, falta absoluta de control de calidad y falta absoluta de garantías en su adquisición y consumo.

Mientras tanto, OCB ha implementado la tecnología DATAMATRIX en sus librillos con la que dotan a cada unidad de un código único que lo identifica como auténtico, protegiéndose así de la piratería. Con ese código se asegura la trazabilidad del producto, de forma que con él pueden comprobarse los detalles del fabricantes, el número de producto y un número de serie único.