Los estancos temen una nueva guerra de precios del tabaco

La última modificación fiscal efectuada por el Gobierno podría resucitar antiguas batallas comerciales entre las grandes tabaqueras: este es el principal temor de los estancos, que, si se cumpliera este pronóstico, tendrían que lidiar de nuevo con cambios de precio a la baja y su consecuencia en la reducción de su margen comercial.

Tras el cambio impositivo, se han producido ya los primeros movimientos en el precio de venta: el miércoles 4 de abril se publicaba en el BOE el cambio solicitado por Phillip Morris para sus marcas; el pasado lunes el correspondiente a Imperial Tobacco (Altadis); se anuncia para esta semana la aprobación de nuevos precios para Japan Tobacco y previsiblemte la próxima lo hará British American Tobacco (BAT).

En principio todo apuntaba a una subida paritaria, de 25 céntimos por paquete en todas las referencias pero Imperial Tobacco se ha desmarcado aumentando en tan sólo 20 céntimos sus marcas del segmento bajo como Nobel blando, Ducados rubio, Gauloises rubio, y algunas referencias de Fortuna hasta un total de 39 marcas. Esta variación respecto a la media  sitúa estas referencias en posición ventajosa frente a su competencia por lo que el sector ya prevé nuevos movimientos en las otras 3 tabaqueras para igualar el precio de sus marcas en ese segmento.

En la práctica, esto podría originar nuevos desajustes si alguna de las compañías en liza decidiera rebajar aún más el incremento, como ya sucediera en otras ocasiones. Aunque en circunstancias diferentes, ya se produjo una guerra de precios antes del verano de 2011.

La actual modificación es un cambio en la estructura fiscal, que reduce el tramo ad valorem del 57% al 55% y eleva el tipo específico de 12,7€ a 19€ por cada 1.000 cigarrillos, manteniendo el impuesto mínimo en 116,9 euros por cada 1.000 unidades.  En la práctica este tipo de modificaciones, que se realiza con fines recaudatorios, reduce el margen de beneficios tanto a estanqueros como a tabaqueras en sus referencias Premium. Sin embargo, beneficia la venta de las referencias más baratas. En consecuencia, puede empujar a las tabaqueras con marcas Premium líderes a emprender una guerra de precios a la baja para mantener cuota de mercado y perjudicar a esas referencias baratas, aún a costa de no tener apenas margen, como ya ocurriera en anteriores guerras comerciales.

Y es que, aunque el Gobierno asegurara a principios de abril que la modificación en la estructura fiscal del tabaco blindaría al sector frente a nuevas guerras de precio, el comportamiento de las tabaqueras y sus estrategias siguen siendo imprevisibles, como ya se alertó desde algunas asociaciones sectoriales, que podrían ver cumplidos sus peores temores si las compañías deciden emprender de nuevo este tipo de batallas.

Comentario