Los estanqueros piden soluciones a la guerra de precios del tabaco

La guerra de precios en el tabaco iniciada por las tabaqueras en mayo ha levantado en armas a los estanqueros, que alarmados por las pérdidas que causan estos descensos en sus balances, reclaman medidas de ajuste por parte del Gobierno. Tras los movimientos de precio protagonizados por las tabaqueras en las últimas semanas, la Unión de Estanqueros ha reclamado al Ministerio de Economía un complemento temporal de medio punto (0,5%) en la comisión que perciben los estanqueros por venta de tabaco, es decir alcanzar un total de 9%.

Con la actual inestabilidad de precios, los estanqueros han limitado su stock y tratan de aumentar su frecuencia de compra, de modo que se vean afectados en menor medida por bajadas, ya que estas suponen comprar a un precio y vender, a veces, por debajo de coste. “Los estanqueros somos víctimas de esta situación -explica la Unión de Estanqueros en su última revista– y sólo pretendemos que nuestros establecimientos sean rentables económicamente, porque de ellos vivimos en torno a 100.000 personas”.

Los estanqueros tratan de paliar de esta forma las pérdidas ocasionadas por la guerra de precios en un momento crítico para el sector ya que las ventas están en continuo descenso desde la aplicación de la ley antitabaco en enero, que además ha hecho incrementar el contrabando de tabaco, otra de las lacras contra las que tienen que luchar. Prueba de ello es que desde enero, se estima que las ventas se han reducido en un 23% y con la actual guerra de precios ya hay asociaciones como el Gremio de Estanqueros de Cataluña que advierten del cierre de la mitad de los estancos en esta Comunidad, actualmente 1.700 establecimientos, que emplean a casi 5.300 personas de forma indirecta y dan empleo a 15.000 de forma indirecta.

Al igual que ocurriera en 2006, la guerra de precios respondería a la intención de las tabaqueras de presionar al Gobierno para que suba el impuesto mínimo del tabaco. De hecho, la actual reducción de precios no sólo perjudica a los estanqueros, sino también, y sobre todo, al Estado, que de seguir bajando y teniendo en cuenta la tendencia actual de descenso de ventas dejaría de ingresar 1.500 millones de euros este año si se compara con la recaudación de 2010. Además, estos descensos permiten a las tabaqueras competir en el segmento de tabaco más barato con sus marcas premium, perjudicando también esa venta.

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