Hostelería y ley antitabaco: adaptarse o morir (II)

Como veníamos diciendo días atrás la Hostelería más afectada por la nueva ley antitabaco se ha puesto en marcha para paliar los efectos de la misma sobre su negocio. Hasta el momento se han producido distintas posturas: desde la rebeldía ante la nueva ley, todavía minoritaria, pasando por la protesta -esta semana se producía una multitudinaria concentración en Madrid- hasta la aceptación resignada y la adaptación a las restricciones impuestas por la normativa.

Es entre estos últimos hosteleros donde se ha abierto un nuevo nicho de mercado para muchos negocios ya existentes que han sido rápidos en la respuesta a su nueva demanda. Es el caso de los fabricantes y distribuidores de calefactores, cuyas existencias se vieron sustancialmente mermadas durante el mes de enero dada la demanda ingente entre los hosteleros con terraza abierta o licencia para servir mesas en la acera pública. Otros de los beneficiados han sido los fabricantes y distribuidores de ceniceros exteriores, adaptables a todo tipo de espacios y requeridos por muchos hosteleros para retener junto a su establecimiento a sus clientes fumadores.

En cuanto a servicios o productos de mayor magnitud ha vuelto a resurgir, como ocurriera con la primera ley antitabaco (2006), el negocio de reforma de establecimientos: desde el acristalamiento, hasta la cerrajería metálica o la obra menor de albañilería y pintura.

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